Información.

En sentido general, la información es un conjunto organizado de datos, que constituyen un mensaje sobre un determinado ente o fenómeno. De esta manera, si por ejemplo organizamos datos sobre un país (número de habitantes, densidad de población, nombre del presidente, etc.) y escribimos por ejemplo, el capítulo de un libro, podemos decir que ese capítulo constituye información sobre ese país. Cuando tenemos que resolver un determinado problema o tenemos que tomar una decisión, empleamos diversas fuentes de información (como podría ser el capítulo mecionado de este imaginario libro), y construimos lo que en general se denomina conocimiento o información organizada que permite la resolución de problemas y/o la toma de decisiones (ver apartado sobre conocimiento).

Según otro punto de vista, la información es un fenómeno que proporciona significado o sentido a las cosas, e indica mediante códigos y conjuntos de datos, los modelos del pensamiento humano. La información por tanto, procesa y genera el conocimiento humano. Aunque muchos seres vivos se comunican transmitiendo información para su supervivencia, la superioridad de los seres humanos radica en su capacidad de generar y perfeccionar tanto códigos como símbolos con significados que conformaron lenguajes comunes útiles para la convivencia en sociedad, a partir del establecimiento de sistemas de señales y lenguajes para la comunicación.

Los datos se perciben mediante los sentidos, estos los integran y generan la información necesaria para producir el conocimiento que es el que finalmente permite tomar decisiones para realizar las acciones cotidianas que aseguran la existencia social. La sabiduría consiste en juzgar correctamente cuando, cómo, donde y con qué objetivo emplear conocimiento adquirido.

El ser humano ha logrado simbolizar los datos en forma representativa (lenguaje) para posibilitar el conocimiento de algo concreto y creó las formas de almacenar y utilizar el conocimiento representado.

Existe una relación indisoluble entre los datos, la información, el conocimiento, el pensamiento y el lenguaje, por lo que una mejor comprension de los conceptos sobre información redundará en un aumento del conocimiento, ampliando así las posibilidades del pensamiento humano, que también emplea el lenguaje -oral, escrito, gesticular, etc.-, y un sistema de señales y símbolos interrelacionados.

Historia de la información.

·      En la Edad Media el almacenamiento, acceso y uso limitado de la información se realizaba en las bibliotecas de los monasterios entre los siglos III y XV.

·      En la Edad Moderna, con el nacimiento de la imprenta (Gutemberg), los libros podían fabricarse en serie. Surgen los primeros periódicos.

·      En el siglo XX, Claude E. Shannon, un ingeniero nacido en Michigan en 1916, publicó en 1948 algunos trabajos relacionados con el tratamiento de la información (teoría de la información). Durante este siglo irrumpe la radio, la televisión e Internet.

·      James Watson y Francis Crick descubrieron los principios de los códigos de ADN, que forman un sistema de información a partir de la doble espiral de ADN y la forma en que trabajan los genes.

·      En los años 40, Jeremy Campbell, definió el término información desde una perspectiva científica, en el contexto de la era de la comunicación electrónica.

·      Norbert Wiener, padre de la cibernética, se encargó de "mantener el orden" en cualquier sistema natural o artificial. Estos avances dieron lugar a una nueva etapa en el desarrollo de la tecnología, en la cual muchos científicos se inspiraron en estos estudios para hacer sus propios aportes a la teoría de la información.

·      Actualmente, ya en el siglo XXI, en un corto período de tiempo, el mundo desarrollado se ha propuesto lograr la globalización del acceso a los enormes volúmenes de información existentes en medios cada vez más complejos, con capacidades ascendentes de almacenamiento y en soportes cada vez más reducidos. La proliferación de redes de transmisión de datos e información, de bases de datos con acceso en línea, ubicadas en cualquier lugar, localizables mediante Internet, permiten el hallazgo de otras redes y centros de información de diferentes tipos en cualquier momento desde cualquier lugar.

Función de la información

·      Aumentar el conocimiento del usuario.

·      Proporcionar a quien toma decisión probabilidades para la elección, reduciendo la gama de decisiones.

·      Proporcionar una serie de reglas de evaluación y reglas de decisión para fines de control.

En relación con el tercer punto, la Información como vía para llegar al Conocimiento, debe de ser elaborada para hacerla utilizable o disponible. Este proceso empírico se llama Documentación, que tiene métodos y herramientas propios. La cantidad de información y el conocimiento desarrollado, aparentemente es enorme y tiene una metodología de recuperación, que eventualmente es infinita o total en un número muy amplio de soportes y sitios y el modelo sistémico de recuperación debe maximizar la búsqueda para asegurar su captura lo más completa posible dentro del entorno de este sistema complejo. En el caso de búsquedas en Internet y usando dos o más descriptores, al resultados numéricos que dan los motores de búsqueda, que contengan los dos o más términos juntos o muy próximos, ya es una medida de la cantidad de información conseguida y que es en expresión matemática el ln o logaritmo natural de la suma de las interacciones validadas. Valores de 2 o 3 serán óptimos.

La información como tal no tiene funciones, pues estas son el funcionamiento de algo, de modo que estas funciones solamente son propias de quien emplea y maneja la información. Pero también es imposible que la información dote al individuo de más conocimiento, es él quien valora lo significativo de la información, la organiza y la converte en conocimiento. No es la información de modo directo.

Teoría de la información.

Teoría de la información es una rama de la teoría matemática de la probabilidad y la estadística que estudia la información y todo lo relacionado con ella: canales, Compresión de datos, criptografía y temas relacionados.

Fue iniciada por Claude E. Shannon a través de un artículo publicado en el Bell System Technical Journal en 1948, titulado Una teoría matemática de la comunicación (texto completo en inglés).

La información es tratada como magnitud física y para caracterizar la información de una secuencia de símbolos se utiliza la entropía. Se parte de la idea de que los canales no son ideales, aunque muchas veces se idealicen las no linealidades, para estudiar distintos métodos para enviar información o la cantidad de información útil que se puede enviar a través de un canal.

·      Fuentes de información

o  Teorema de muestreo de Nyquist-Shannon

o  Entropía

o  Información mutua

·      Canales

o  Capacidad

·      Compresión de datos

o  Códigos fuente

o  Códigos no-singulares

o  Códigos unívocamente decodificables

§ Extensión de código

o  Códigos prefijo o instantáneos

·      Control de errores

o  FEC

o  ARQ

§ Parada y espera

§ Rechazo múltiple

§ Rechazo selectivo

o  Técnicas híbridas

§ Concatenación de códigos

§ Tipo 1

§ Tipo 2

·      Detección de errores

o  Bits de redundancia

§ Métodos de control de errores

§ Paridad

§ Códigos autochequeo y autocorrectores

§ Códigos de bloque

§ Distancia Hamming

§ Paridad horizontal y vertical

§ Códigos lineales

§ Códigos cíclicos

§ CRC16

§ CRC32

Ciencias de la comunicación.

Las ciencias de la comunicación son aquellas disciplinas de las ciencias sociales que se encargan de estudiar la esencia de los procesos comunicación como fenómenos en sí mismos, los medios que se emplean y el conjunto semiótico (Ver semiótica) que construyen, generando sus propios métodos de estudio y herramientas analíticas.

Esta joven rama disciplinaria parte de la sociología, la cual le aporta las bases metodológicas para los primeros estudios llevados a cabo de forma sistemática a principios del siglo XX, nace como consecuencia de las inquietudes epistemológicas que generaron el surgimiento de los medios de comunicación masivos (primeros periódicos y radiodifusoras, el primer medio masivo electrónico de comunicación).

Las ciencias de la comunicación son hoy en día una herramienta básica para comprender la naturaleza de las sociedades, así como la comunicación diaria entre personas o grupo de personas, sea en su dimensión institucional o comunitaria.

Aunque es posible hablar ya de comunicación masiva desde la invención de la imprenta de Gutenberg, no es sino hasta la década de 1920 cuando se llevan a cabo los primeros estudios sobre la influencia de la propaganda en el contexto de la Europa de la preguerra, con el ascenso de los regímenes fascistas de Alemania e Italia. Anterior a esta primera etapa de la disciplina, hay que remitirse hasta los clásicos griegos. Aristóteles en varias ocasiones abordó el tema de la comunicación, aunque sin conseguir detonar la fundación de una escuela dedicada de manera particular a esta disciplina.

Las ciencias de la comunicación abarcan una gran variedad de especialidades, entre las que destacan: comunicación social, periodismo, relaciones públicas, comunicación institucional, redes y telecomunicaciones, entre otras.

El objeto de estudio de las ciencias de la comunicación –los procesos y fenómenos de comunicación-, con frecuencia es también abordado por otras disciplinas, entre las que es posible mencionar la lingüística, la sociología, la antropología social, la cibernética y la psicología, entre otras.

Documentación.

La Documentación es un proceso de preparación de la información disponible sobre un hecho que se está investigando. Hace que esta información esté dispuesta o asequible para examinar y analizar los hechos, las variables o los datos en general.

Tiene que ver con la Gestión del conocimiento, que es como utilizar cualesquiera clase de información y hacerla productiva o que dé el máximo beneficio, como si se tratara de otro bien económico. Asímismo tiene que ver con la Arquitectura de la información o la manera de como se construyen los modelos para los soportes: Internet o encuestas, datos numéricos, fotografías, mapas, diarios, artículos de revistas, etc., es decir, un número ilimitado de soportes. También tiene el modelo la connotación de un método científico, mediante un algoritmo, que valida los resultados de búsqueda mediante la utilización de Base de datos relacionales -tablas de datos-. En Biblioteconomía es la recuperación y presentación clasificada, ordenada y valorada de documentos impresos y de video y audio sobre un tema preciso, que puede ser un artículo o un sistema o un producto o un descriptor. En una obra científica es la bibliografía de un informe final, tanto la que ha sido utilizada, como la sugerida de ampliación. En cinematografía es la recopilación de fuentes escritas o audiovisuales sobre una película; es como documentar un tema.

En la obra científica o de no-ficción formará parte de los créditos de la calidad del trabajo o 'bibliografía utilizada' y es parte del trabajo desarrollado, donde deberá figurar unas listas de fuentes; también son técnicas de documentación los glosarios, los índices temáticos y de autores citados, tablas auxiliares, etc.

Como tareas de un bibliotecario-documentalista profesional, como autor o como colaborador, conoce todas las variantes descritas y utiliza software que específicamente ha sido desarrollado y que el mismo puede adaptar a cada tarea, como por ejemplo construir de forma instantánea un índice da materias por el método de palabras utilizadas y sus frecuencias o hacer un análisis de contenido o construir algún tipo de indicador de medida de la información o investigar sobre algoritmos de búsqueda o sobre motores de búsqueda en el ámbito de la Informática.

El modelo de un sistema de información será con un modelo sistémico aplicado a un sistema complejo. Incluirá la captación de fuentes y su adecuación al problema a documentar; ésto será la primordial tarea. El propósito es hacer máxima la cantidad de información captada y mínima la básica utilizable.

Sobrecarga informativa.

La sobrecarga informativa es un término generalmente usando en conjunto con varias formas de comunicación por computadora tales como el correo electrónico. Se refiere al estado de contar con demasiada información para hacer una decisión o permanecer informado sobre un determinado tema. Grandes cantidades de información histórica para analizar, una alta tasa de nueva información siendo añadida, contradicciones en la información disponible, una relación señal-ruido baja dificultando la identificación de información relevante para la decisión, o la ausencia de un método para comparar y procesar diferentes tipos de información pueden contribuir a este efecto.

El término (del inglés information overload) fue acuñado en 1970 por Alvin Toffler en su libro Future Shock.

Causas.

Este vertiginoso incremento de un 30% anual, según un estudio realizado por Peter Lyman y Hal Varian, de la School of Information Management and Systems, es debido en gran parte a un cambio en el pensamiento humano, un afán por clasificar y almacenar todo tipo de recuerdos, informaciones y fantasía mediante el despliegue de todos los medios a su alcance: vídeo, papel, Internet... Este fenómeno de producción de información que supera a su consumo se denomina "sobrecarga".

Según Rene Parisuaña, el volumen de conocimiento acumulado va en subida exponencial desde hace al menos un siglo y la información científica se duplica cada seis años.

Internet pasó hace no muchos años de ser un lujo exclusivo de las personas pudientes a introducirse en la mayoría de los hogares de clase media, quedando así al alcance de millones de personas en todo el mundo. De igual manera, las empresas necesitaban un enorme espacio donde almacenar sus cuentas, datos e informaciones varias y donde publicitarse y decidieron apuntarse también al carro de las nuevas tecnologías.

El intercambio de archivos y descargas de la red también ha experimentado un crecimiento brutal. Los vídeos y música conseguidos mediante este medio, ocupan, según el informe antes mencionado, el 70% de los discos duros de quienes practican esta actividad.

Problemas que derivan de esta sobrecarga.

Así, nos encontramos hoy con una red sobresaturada, llena de información (muchas veces inútil, errónea o incompleta) y publicidad molesta e inservible (spam, banners, pop-ups, etc.).

En un entorno así, la búsqueda de informaciones concretas se hace dificultosa y la posterior clasificación de la información por su corrección, calidad, etc. conlleva mucho trabajo.

Las empresas son quienes mayores problemas tienen para encontrar la infomración que les es necesaria entre tantos millones de datos.

Posibles soluciones para la sobrecarga informativa.

Los expertos consideran extremadamente difícil y laboriosa la tarea de clasificar los millones de datos que la red contiene.

Estas son algunas de las actuales herramientas que se usan contra tal avalancha informativa:

·      Los rastreadores de información. Son unos programas capaces de rastrear en Internet y encontrar y clasificar la información que se busca (datamining). Se trata de tecnologías del sector de las ingenierías del contenido, que permiten la extracción y organización de datos que provienen de unidades de contenido sin estructurar (como sitios web o documentos de texto).

Estos programas son especialmente últiles en empresas y compañías que precisan diferenciar la información que les afecta de la que no, entre millones de datos existentes.

·      Barras que suprimen ventanas emergentes. Multitud deportales y sistemas operativos y exploradores para Internet ofrecen servicios de supresión automática de ventanas emergentes (banners), que normalmente contienen publicidad. El inconveniente de estos pequeños programas es que muchas veces eliminan también ventanas necesarias para la navegación por un sitio determinado, de manera que debe deshabilitarse temporalmente esa opción.

·      Clasificación del correo electrónico. Se trata de un servico para el correo electrónico que muchos portales ofrecen ya. Se trata de marcar ciertos e-mails como publicidad o no deseados, evitando así recibirlos en la bandeja de entradala siguiente vez. Esta clase de herramientas son muy útiles contra el llamado spam, o mensajes publicitarios masivos. Sin embargo, muchas veces, cuando alguien a quien no tenemos en nuestra lista de direcciones nos envía un correo, éste va a parar a estas sub-bandejas especiales, pudiendo perderlo.

Desinformación.

Se denomina desinformación a silenciar o manipular la verdad, habitualmente en los medios de comunicación de masas, por medio de hoax, "filtraciones" interesadas o rumores, "sondeos", estadísticas o estudios presuntamente científicos e imparciales pero pagados por empresas o corporaciones económicas interesadas, uso de "globos sonda" o afirmaciones no autorizadas para inspeccionar los argumentos adversos que pueda suscitar una medida y anticipar respuestas, y uso de medios no independientes o financiados en parte por quien divulga la noticia, o con periodistas sin contrato fijo.

La desinformación se sirve de diversos procedimientos retóricos como la demonización, el esoterismo, la presuposición, el uso de falacias, la mentira, la omisión, la sobreinformación, la descontextualización, la generalización, la especificación, la analogía, la metáfora, el eufemismo, la desorganización del contenido y el uso del adjetivo disuasivo:

La demonización o satanización consiste en identificar la opinión contraria con el mal, de forma que la propia opinión quede ennoblecida o glorificada. Hablar del vecino como de un demonio nos convierte a nosotros en ángeles y las “guerras santas” siempre seran menos injustas que las guerras, a secas. Habitualmente se emplea en defensa de intereses económicos, por ejemplo cuando se demoniza internet llamándolo cuna de pederastas y piratas, a fin de regularlo y que pierda su gratuidad y generosidad.

Por otra parte, algunas palabras y expresiones no admiten réplica ni razonamiento lógico: son los llamados adjetivos disuasivos, absolutamente contundentes y obligan a someterse a ellas. Su contundencia eclipsa toda posible duda: la constitución o la integración europea es, por ejemplo, irreversible. La misma aplicación tiene los adjetivos incuestionable, inquebrantable, inasequible, insoslayable, indeclinable y consustancial. Su maximalismo sirve para remachar cualquier discurso y crear una atmósfera irrespirable de monología. Además, según Noam Chomsky, muchas de estas palabras suelen atraer otros elementos en cadena formando lexías: adhesión inquebrantable, inasequible al desaliento (incorrecto, ya que inasequible significa inalcanzable, inconseguible), deber insoslayable, turbios manejos, legítimas aspiraciones, absolutamente imprescindible. Lexías redundantes, como en totalmente lleno o absolutamente indiscutible, inaceptable o inadmisible.

El esoterismo es la tendencia al enigma y al oscurantismo en la expresión, que es sibilina, ambigua y enredada, cercana a las razones que ni atan ni desatan o bernardinas, de forma que cualquier interpretación es plausible y, por lo tanto, errada. Por ejemplo, es habitual entre los políticos hablar de las reglas de juego, pero nadie dice cuáles son; también se habla del marco institucional, pero nadie ha descrito ese marco; tampoco existe quien lleve el empadronamiento de las llamadas familias políticas, etc. Es frecuente el alargamiento de las construcciones verbales en forma de perífrasis verbales paralizantes, y fatigosas construcciones pasivas analíticas, y se usa además la hipérbole, la dilogía o disemia, la eufonía y el énfasis (dar a entender más de lo que se dice), recurriendo a hiperónimos. Las palabras del político, además, abusan del léxico abstracto, toman segundos acentos enfáticos al principio o en los prefijos y se alargan mediante procedimientos inútiles de derivación: ejercitar (y mejor, é-jercitár) por ejercer, complementar por completar, señalizar por señalar, metodología por método, problemática por problema... Son característicos los verbos ‘ampliados’ viciosamente con el sufijo –izar, como judicializar por encausar, criminalizar por incriminar, concretizar por concretar, sectorializar, potencializar, institucionalizar, funcionalizar, instrumentalizar, racionalizar, desdramatizar, ideologizar, sobredesideologizar, objetivizar... Algunos llaman a este frenesí por alargar las palabras sesquipedalismo.

El lenguaje político ha llegado a ser bautizado como oficialés, a causa de su ininteligibilidad. La jerga burocrática cancilleresca incluso ha llegado a arrancar exclamaciones desabridas a políticos ante párrafos desalmados como estos:

Rúbrica de la disposición transitoria segunda. Se suprime la referencia a las tarifas de conexión para desarrollar el contenido resultante de la tramitación previa en el Congreso de los Diputados. Por último, también por razones de técnica legislativa, una disposición derogatoria que prevé expresamente la abrogación del Real Decreto Ley del que trajo origen este Decreto Ley.

Retórica de la desinformación.

·      Apelación al miedo. Un público que tiene miedo está en situación de receptividad pasiva y admite más fácilmente la idea que se le quiere inculcar. Así, por ejemplo, los atentados terroristas en Madrid sirvieron a un partido político para acceder más fácilmente al poder.

·      Apelación a la autoridad. Citar a personajes importantes para sostener una idea, un argumento o una línea de conducta y ningunear otras opiniones.

·      Testimonio. Mencionar dentro o fuera de contexto casos particulares en vez de situaciones generales para sostener una política. Un experto o figura pública respetada, un líder en un terreno que no tiene nada que ver, etc... Se explota así la popularidad de ese modelo por contagio. Por ejemplo, un juez respetado como Baltasar Garzón entra en un partido político acusado de corrupción para aprovechar su respetabilidad.

·      Efecto acumulativo. Intenta persuadir al auditorio de adoptar una idea insinuando que un movimiento de masa irresistible está ya comprometido en el sostenimiento de una idea, aunque es falso. Se da por sentada una idea mediante la falacia de la petición de principio. Esto es así porque todo el mundo prefiere estar siempre en el bando de los vencedores. Esta táctica permite preparar al público para encajar la propaganda. Es preferible juntar a la gente en grupos para eliminar oposiciones individuales.

·      Redefinición y revisionismo. Coniste en refefinir las palabras o falsificar la historia de forma partidista.

·      Demanda de desaprobación o poner palabras en la boca de uno. Consiste en sugerir o representar que una idea o acción es adoptada por un grupo adverso sin estudiarla verdaderamente. Por ejemplo, sostener que en un grupo que sostiene una opinión los individuos indeseables, subversivos, reprobables y despreciables de la misma la sostienen también. Eso predispone a los demás a cambiar de opinión.

·      Uso de generalidades y palabras virtuosas. Las generalidades pueden provocar emoción intesa en el auditorio. Por ejemplo, el amor a la patria, el deseo de paz, de libertad, de gloria, de justicia, de honor, de pureza etc... permite asesinar el espíritu crítico del auditorio, pues el significado de estas palabras varía según la interpretación de cada individuo, pero su significado connotativo general es positivo, de forma que por asociación los conceptos y los programas del propagandista serán percibidos como grandiosos, buenos, deseables y virtuosos.

·      Imprecisión intencional. Se trata de referir hechos deformándolos o citar estadísticas sin indicar las fuentes o todos los datos. La intención es dar al discurso un contenido de apariencia científica, sin permitir analizar su validez o su aplicabilidad.

·      Transferencia. Esta técnica sirve para proyectar cualidades positivas o negativas de una persona, entidad, objeto o valor (individuo, grupo, organización, nación, raza, patriotismo etc...) sobre algo, a fin de volver a esto más (o menos) aceptable, mediante palancas emotivas.

·      Simplificación exagerada. Generalidades usadas para contextualizar problemas sociales, políticos, económicos o militares complejos.

·      Quidam, para ganar la confianza del auditorio, el propagandista emplea el nivel de lenguaje y las maneras y apariencias de una persona común. Por el mecanismo psicológico de la proyección, el auditorio se encuentra más inclinado a aceptar las ideas que se le presentan así, ya que el que se las presenta se le parece.

·      Estereotipar o etiquetar. Esta técnica utliza los prejuicios y los estereotipos del auditorio para rechazar algo.

·      Chivo expiatorio. Lanzando anatemas de demonización sobre un individuo o individuos o grupo de individuos, acusados de ser responsables de un problema real o supuesto, el propagandista puede evitar hablar de los verdaderos responsables y profundizar en el problema mismo.

·      Uso de eslogans. Frases breves y cortas fáciles de memorizar y reconocer, que permiten dejar una traza en todos los espíritus.

·      Eufemismo o Deslizamiento semántico. Reemplaar una expresión por otra a fin de descargarla de todo contenido emocional y de vaciarla de su sentido: "interrupción voluntaria del embarazo" por aborto, por ejemplo, o "solución habitacional" por vivienda, "limpieza étnica" por matanza racista. Otros ejemplos, "daños colaterales" en vez de víctimas civiles, "liberalismo" en vez de capitalismo, "ley de la jungla" en vez de liberalismo, "reajuste laboral" en vez de despido, "solidaridad" en vez de impuesto, etc.